Alfredo Fernández
El futuro se nos adelantó, los años ochentas parecen ser
la mejor muestra de lo anterior: los ordenadores personales, el teléfono
móvil y la cámara digital. Y también en los ochentas un descubrimiento no menos
interesante, que si bien no pasó inadvertido para algunos científicos y unos
pocos millones de personas de todo el mundo, aún hoy permanece a la espera de
sus verdaderos días de gloria: “La nutrición celular”.
Uno de los abanderados en la elaboración de una nueva
manera de alimentarse que respondiera a las necesidades particulares de la
células del organismo, al tiempo que no fuera invasivo para el mismo, fue el
emprendedor Mark Hughes, que con más ganas de ayudar a la humanidad que
conocimientos de nutrición, se lanzó a investigar por su cuenta para luego
crear un tipo de alimentación que permitiera, lo mismo, bajar o subir de
peso corporal al tiempo que mantuviera a raya a un buen número de
enfermedades. Primero Hughes, por si sólo, inventó el batido Formula
1. El plato fuerte dentro de la nutrición Herbalife, con 114 nutrimentos que
permiten, de manera eficiente, la renovación celular que el cuerpo
humano debe hacer todos los días. Luego, apoyado en un equipo de científicos de
primer nivel, le sumó la limpieza del aparato digestivo, esta tiene lugar a
base del consumo de un concentrado de Aloe Vera, el cual evita el colón
irritado, una de las principales causas de enfermedades hoy en día. La limpieza
continua con una bebida herbal, mezcla de té verde y hierbas orientales con
propiedades nutritivas, protectoras y antioxidantes comprobadas como; el retardar el desarrollo de diabetes en personas con
tendencia a esta enfermedad; permitir la pérdida de peso ya que estimula el
metabolismo; también es una infusión acuarética, reductora de grasa, saciante y
desintoxicante, así como destruye los radicales libres que provocan el
envejecimiento.
Los días de gloria para este invento de comienzo de los
años ochentas aun no llegan, lo cual no deja de ser una buena noticia para los
que hacemos Herbalife, pues según el prestigioso economista
Paul Zane Pilzer, en su libro “The Wellness Revolution”, “la industria
del bienestar vive a la espera de sus mejores momentos”, por lo que si para
cuando esto suceda, estamos posicionados en el mercado, con un club efectivo
y una red de mercadeo solida, entonces, a no dudar, nos
encontraremos entre los muchos beneficiados por el increíble
descubrimiento de Mark Hughes que tuviera lugar allá por comienzos de los
ochentas. A no dudar, vale la pena el esfuerzo.

